Este año me propongo sentarme en público y escribir abiertamente a mano. Sentada sola en una cafetería, una biblioteca o un restaurante, me comprometo a, al menos de vez en cuando, no sacar el teléfono inmediatamente, sino abrir mi mochila y sacar una carpeta. Dentro hay algunas tarjetas de felicitación en blanco, sobres y sellos.
Me sentaré a escribir a mano, en público. Espero que la gente se dé cuenta.
Adoro mi teléfono tanto como cualquiera. Me maravilla. Me siento desnudo sin él. Pero usar toda la mano, y no solo las yemas de los dedos, para escribir con tinta sobre papel, brinda una felicidad tanto al escritor como al lector, una felicidad que no deberíamos perder. Irónicamente, nuestros teléfonos móviles pueden magnificar la felicidad de esta actividad tradicional.
Hecho a mano vs. Tapmade
Al dar forma a las letras, dibujándolas con su estilo impreso, como hago yo, o uniéndolas como perlas, como en la escritura cursiva, creamos algo personal. Nuestras creaciones revelan algo de nosotros mismos muy distinto del texto uniforme y estilizado que aparece al teclear repetidamente en pantallas de cristal impenetrables.
No deberíamos limitarnos a las fiestas navideñas a crear y enviar tarjetas escritas a mano. Su poder para brindar felicidad es único, cada vez más escaso y universalmente apreciado. Además, el papel puede durar tanto como los muebles, como lo demuestran nuestras bibliotecas, mientras que nuestros archivos digitales... ¿quién sabe?
Antes de cerrar el sobre, busca algo fino y ligero que puedas meter dentro como contrabandista: una servilleta de cóctel, una tarjeta de visita, una hoja. Estarás enviando otro recordatorio de lo que el correo físico puede hacer y que (hasta ahora, al menos) nuestros teléfonos no pueden.
Antes de sellar el sobre, crea una fotografía artística. Diseña una composición, una naturaleza muerta, que muestre la tarjeta abierta con su mensaje, el sobre con el destinatario y el sello, y el bolígrafo que usaste. La foto sirve tanto como recuerdo, como una forma de intensificar la alegría cuando se la envíes a un amigo o ser querido.
Tradición + Nuevo = Mañana
El mañana nunca es completamente nuevo, sino siempre una fusión de lo anterior y lo reciente. Hoy, la tradición de la escritura a mano y nuestras nuevas tecnologías digitales nos ofrecen lo mejor de ambos mundos. Hemos entrado en otra época dorada de la escritura a mano, si tan solo supiéramos aprovecharla.
Acompáñame este año en las exposiciones públicas de escritura. Tú también puedes difundir el mensaje.
—Steve Leveen, cofundador
